El 19 y 20 de septiembre, Nueva York será sede de la primera Reunión de Alto Nivel de las Naciones Unidas sobre Enfermedades No Transmisibles (ENT). Reunirá a jefes de Estado y a representantes de los congresos, de entes regulatorios y de los sectores de la economía, medio ambiente, agricultura, industria, educación y comunicación, entre otros. Será la segunda conferencia global de la ONU sobre salud. La primera tuvo lugar en 1991, cuando los líderes mundiales se reunieron para poner en la agenda internacional el VIH/ sida.

Consumo de tabaco, dieta poco saludable, inactividad física y consumo nocivo del alcohol son los cuatro factores de riesgo que contribuyen a que se produzcan más de 36 millones de muertes cada año. De estos decesos, 9 millones se producen antes de los 60 años. Otros muchos millones sufren las consecuencias de la elevada carga de estas enfermedades. Pero van más allá de la salud individual, planteando grandes retos económicos y de desarrollo, provocando daños en la productividad y conduciendo a la gente hacia la pobreza.

Se trata de una epidemia global que afecta a todos y en todos los lugares. Hombres y mujeres, jóvenes y ancianos, ricos y pobres, todos están en riesgo. En los países de bajos y medios ingresos es donde la gente se ve más afectada, porque es menor la protección contra los riesgos y consecuencias de las ENT.

Compromiso mundial

"Se necesita de todos los sectores de la sociedad porque la mayoría de los riesgos que impactan en la epidemia de las Enfermedades No Transmisibles (ENT) se encuentran fuera del sector de la salud", informó Marcia Moreira, epidemióloga de la OPS/OMS en Argentina.

La cumbre busca el compromiso internacional y el posicionamiento prioritario de las enfermedades crónicas en las agendas de desarrollo internacional. Para que el plan tenga éxito necesitará del compromiso de todos los sectores de la sociedad al más alto nivel.

La Organización Panamericana de la Salud (OPS) fue establecida en 1902 y es la organización de salud pública más antigua del mundo. Es la Oficina Regional para las Américas de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y trabaja con los países para mejorar la salud y elevar la calidad de vida de sus habitantes.